domingo, 17 de abril de 2011

Memolane, mi "lifestreaming" en una línea temporal

Uno de los elementos que se han beneficiado de la pujanza de los PLE es el "lifestreaming" o la recopilación de todas las fuentes de información -mensajes de nuestros contactos en las redes sociales, contenidos sindicados por RSS, marcadores sociales y álbumes de fotos- en una sola aplicación, que puede compartirse con otros usuarios o ser pública.
La herramienta más popular para reunir y compartir este volumen de datos es Friendfeed, que muestra en un panel la información nueva en tiempo real y dispone de widgets para incrustarlo, mediante la generación de un código HTML, en un  blog, wiki o página web, que completa la posibilidad de suscribirse a sus contenidos por RSS.  
En mi caso, se puede leer mi panel de Friendfeed en la barra lateral de Aguja de marear y en la página de Livebenders que forma parte del portafolio Mi PLE

Una alternativa que merece la pena comentar para diseñar nuestro "lifestreaming" es Memolane, que conocí por David Álvarez en [E-APRENDIZAJE]. Su característica principal es la organización de la información en una línea temporal, que recuerda a las de Dipity, de las que caen racimos de burbujas preñadas de tweets, imágenes o vídeos que se pueden rotar, cuando exceden los límites de la página, con la rueda del ratón. Esta línea temporal varía en función del nivel de privacidad que se quiera asignar a cada una de las fuentes de información que se incorpore; así, habrá una línea temporal pública, accesible a cualquier lector, sobre la que se superpone otra con información restringida a usuarios autorizados y una última, privada. Se puede tomar como ejemplo la que he creado, donde hay una primera línea temporal, pública, que se nutre del canal RSS atom de Aguja de marear; la segunda, de carácter restringido, aporta los tweets propios y de las @personas a las que sigo; la última, que se suma a las dos anteriores, aunque solo la pueda consultar yo, incorpora mis álbumes de fotos de Picassa y Flickr.
Sin embargo, el aspecto visual, la ordenación cronológica y la privacidad flexible de Memolane no compensa las carencias que le permitan competir con Friendfeed. Su primer punto débil es la escasez de fuentes de información que puede atender, aunque incluya la de los canales RSS, entre las que no figura ningún marcador social. Otro gran inconveniente es que no genera una URL para compartirla ni un código HTML para incrustarla en un espacio digital.
Por otra parte, las opciones de añadir música de fondo desde Spotify o crear historias en colaboración con otros usuarios no están lo suficientemente definidas para constituir una ventaja que actúe como reclamo.
En resumen, cualquier aprendizaje que se sirva de las Nuevas Tecnologías debería crear su "lifestreaming" por   eficiencia y solidaridad con otros estudiantes. La cuestión es elegir las herramientas adecuadas: Memolane es una buena opción para gestionar y mostrar las fuentes de información más usuales, siempre que se combine con Friendfeed o alguna aplicación que compense sus limitaciones.


6 comentarios:

Alberto G. dijo...

Me ha gustado mucho la entrada. Es que hay blogs con los que aprendo cada día. Por una parte me encanta y, por otra, me "obligáis" a probarlo todo. Y es que ya estoy construyendo mi modesto PLE. Un saludo y gracias por enseñar en cada post.
Un saludo.

Héctor Monteagudo dijo...

Muchas gracias, Alberto. Me alegro que te "obliguemos" a aprender, porque nosotros -todos en realidad- no dejamos de ser aprendices los unos de los otros. Ese es el auténtico espíritu que mueve al PLE, al PKN, al PLN y otros recursos pedagógicos para desarrollar la competencia digital.
Espero que cuando lo tengas, lo podamos "La bitácora de la lengua". Estoy convencido de que aportará elementos muy interesantes.
Un saludo.

Antonio dijo...

Mi PLE es un caos en el que intento ir parcheando las fugas. Me gusta conocer herramientas de este tipo, aunque me reconozco bastante desordenado como para sistematizar de algún modo mis entradas y salidas de información. Aun así, prometo ir experimentando por si acaso.

Héctor Monteagudo dijo...

Me identifico con lo que dices: me gusta ser desordenado, pero al mismo tiempo necesito una organización elemental para experimentar con nuevas herramientas, aunque intuya que no vayan a tener una finalidad didáctica. Crear un PLE es una de tantas formas de poner orden en un caos creciente, sin la garantía de que se consiga del todo. Siempre corre el riesgo de quedar incompleto o de convertirse en un monstruo informe difícil de saciar.
Pero también he de reconocer que vale la pena para reflexionar, optimizar y compartir los avances en el propio proceso de aprendizaje, de manera informal, libre y autónoma, por lo que te animo a que te decidas a hacerlo, pues (te) aportará más de lo que puedas perder.

Silvia Gongo dijo...

Dentro de mi caos organizativo tengo las cosas claras, aunque me resulta arduo materializarlas, por eso admiro a los que sabéis estructura toda la información y las conexiones que os rodea.
Sé que es un excelente ejercicio de autorreflexión, quizá el día que compre horas me anime.

Héctor Monteagudo dijo...

Es interesante hacerlo por las razones que apuntas. Yo lo conocí por los blogs de ELE, sentí curiosidad y seguí investigando hasta que hice el portfolio MI PLE, que debo modificar cuando pueda.
Un saludo, Silvia.

P.D.: si encuentras ese sitio donde vendan tiempo, a buen precio, me avisas.

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