sábado 20 de junio de 2009

Recital en el UBIK Café de Valencia

Después de esta larga ausencia, motivada por el final de curso, rompo este mutismo autoimpuesto para anunciar el recital poético que protagonizarán José Ángel García Caballero e Ignacio Docavo en UBIK Café, situado en la calle Literato Azorín, 13, de Valencia. Comenzará a las 20.30 horas del miércoles 24 de junio en este café librería y, según apunta José Ángel en el correo electrónico que me envió, recitarán tanto poemas propios como ajenos.
Para los asiduos a "Aguja de marear", estos poetas no serán ningunos desconocidos: Ignacio Docavo organizó, en enero de este año, un recital en el Café Galería, presentado por José Ángel, en el que hizo gala de su buen hacer poético, aderezado con algunos aforismos muy personales, que darían pie a varios debates literarios. José Ángel, por su parte, ha participado en numerosos eventos de este tipo, como el recital de "Llaves olvidadas", que tras adquirir forma de libro, fue premiado, el 22 de mayo, en el XIII CERTAMEN INTERNACIONAL SURCOS DE POESÍA en Sevilla. No obstante, su obra anterior, también de extraordinaria calidad, había sido seleccionada en dos ocasiones entre los finalistas del Premio Adonais, por citar uno de los más importantes en lengua castellana. En cualquier caso, felicito, desde "Aguja de marear", a José Ángel por este merecido galardón y me comprometo a reseñar Las llaves olvidadas en este blog cuando sea editado por Renacimiento.
En cuanto a ti, lector, espero verte en el UBIK Café, sobre las 20.30 del miércoles 24, para disfrutar de la palabra y de la buena compañía de estos escritores.


lunes 18 de mayo de 2009

Benedetti

Hoy he sabido que Mario Benedetti ha fallecido. Conocía las noticias que insistían en que su estado de salud era delicado, pero, aún así, no dejo de sentirlo como un hecho fortuito, algo inesperado y prematuro. Tal vez se deba a que no les otorgamos el derecho a la mortalidad a aquellos personajes que admiramos, no sé si por egoísmo o por devoción exacerbada.
En mi caso, Benedetti fue uno de tantos compañeros de viaje que conocí en mis primeros años de estudiante universitario, y uno de los pocos a los que le fui fiel, a tiempo pasado. Viento del exilio fue la puerta de entrada, una poemario que vio oscurecida su fama por los Inventarios y Poemas de la oficina. En él ya se advertía una poesía que buscaba, ante todo, la verdad, sobre la vida, la muerte, el amor o la poesía misma. Para ello, Benedetti adoptaba la máscara del exiliado comprometido, la del poeta socarrón o la del enamorado capaz de hablarle a su amada de "vos" sin perder ni la dignidad ni la ternura. Su obra no era popular porque pareciese sencilla, sino porque se sentía profundamente humana. Después leí y releí Las soledades de Babel, para caer en La tregua, su novela más conocida, que en nada debe envidiarle a su obra poética. Vivir adrede fue el último libro del autor uruguayo que disfruté, a medio camino entre el aforismo y la prosa poética.
Quizá los poemas de Benedetti que he seleccionado no sean los mejores ni los más adecuados para esta entrada, pero son ilustrativos de esa búsqueda de la verdad, sin cortapisas, y de su manera de comprender la vida, el amor y la muerte.

Pasatiempo

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.

Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque un océano
la muerte solamente
una palabra.

Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.

Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

Táctica y estrategia

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
ni abismos.

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

martes 5 de mayo de 2009

Sobre "La puerta de servicio" de Elvira Lindo

Desde que terminé el Diploma de "Cultura, lectura i literatura per a infants i joves" de la U.V., recibo, como el resto de mis compañeros de entonces, varios correos diarios de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Por lo general, estos e-mails tratan de cursos que se celebran en Salamanca, algunos semipresenciales, sobre todo de TIC, información sobre la concesión de premios literarios, días señalados o novedades editoriales de LIJ, a través de sus ya famosos catálogos. Pero, de vez en cuando, su contenido sólo tiene el mero propósito de alimentar nuestra curiosidad sobre asuntos menos formales.
Tal es el caso del mensaje que acabo de abrir, en el que, tras una escueta recomendación, cita el enlace URL de la edición digital "El País", del 3 de mayo, hacia el artículo de opinión "La puerta de servicio", de Elvira Lindo. A partir de la noticia del cierre del suplemento Pequeño País, nuestra escritora echa la vista atrás, pues recuerda que fue allí por donde llegó a trabajar en este periódico, para adentrarse, poco tiempo después, en la escritura literaria con Manolito Gafotas. En otras palabras, sus comienzos fueron por la "puerta de atrás" del periodismo y de la literatura, por lo que sentía cierto reparo, de "humildad" lo califica, a la hora de confesarlo públicamente, sobre todo a otros colegas escritores. Por otro lado, también sentía un orgullo natural, ya que su vocación se forjó en su pasado lector de novelas juveniles, como Mujercitas, Guillermo Brown o los libros de Enid Blyton. Este recuerdo, algo más lejano, le sirve, en primer lugar, para criticar la lista de títulos que elaboró su periódico hace un tiempo, mediante la pregunta a varios escritores consagrados sobre los diez libros que habían sido "esenciales" en sus vidas. A pesar de que se lo atribuye a Babelia, cuando en realidad fue publicada por la revista "El País Semanal", del 10 de agosto de 2008, con la portada de "Cien escritores en español eligen los 100 libros que cambiaron sus vidas", algunas de sus observaciones son válidas, en especial, la de la casi total ausencia de LIJ. Comparto la suposición de Elvira Lindo de que la mayoría de los entrevistados mintieron acerca de sus gustos literarios para salvaguardar su prestigio, pues resulta inimaginable que ningún niño entienda a Proust o a Joyce, como bien argumenta, y que le marque de por vida. Sin embargo, también creo que no todos los libros esenciales para un lector se localizan en ese periodo, ni tienen la obligación de responder a ese requisito sentimental de "ir de los ojos al corazón, de los ojos a la risa, de los ojos al miedo", como lo define esta autora. Es posible que algunos fueran seleccionados por su calidad, estilo o tratamiento de un tema específico, condiciones necesarias para suscitar el placer intelectual en el lector adulto. La segunda utilidad de esa evocación del pasado lector es la alabanza hiperbólica del Pequeño País, que Elvira Linda desea perpetuar en la memoria de su hijo, tal y como le ocurrió a ella con la Literatura Juvenil, por medio de la emoción con que se asocian ciertas imágenes de la infancia.
Sobre este artículo pueden extraerse varias lecturas. La primera es que la LIJ se sigue considerando un género menor, incluso por los propios autores, que vadean ese sentimiento de inferioridad gracias al éxito de ventas, en algunos casos, y al reconocimiento de su público lector, que no duda en agasajarlos públicamente cuando se les da la ocasión. En segundo lugar, no es sólo un género que suma lectores, sino que mantiene su fidelidad más allá de las fronteras inevitables de la edad, por lo que también fomenta el hábito lector de por vida. En tercer lugar, sólo disfrutan de los dos puntos anteriores los escritores que saben establecer profundos lazos sentimentales con sus lectores a través de sus obras, pues son los únicos que dominan el arte de sobrevivir al olvido de la edad adulta.


sábado 2 de mayo de 2009

40 Fira del Llibre de València (2009)

La Fira del Llibre de València celebra, durante la edición de 2009, su 40 aniversario. El "Gremi de Llibrers de València", principal organizador de esta "Fira", ha diseñado una programación digna, salpicada de grandes firmas de escritores de literatura actual, como Ana Mª Matute, Fernando Delgado, Javier Tomeo, Ángeles Caso o Juan Madrid. También figuran algunos autores consagrados de LIJ, como Jordi Sierra i Fabra, Gemma Pasqual, Martín Casariego o Laura Gallego, que encabeza una larga lista de escritores valencianos, fieles a esta cita anual, como Emili Piera, Vicente Garrido, Alfons Cervera o Josep Ballester.
Sobre los expositores que se han comprometido en la presente edición, repetiría parte de los comentarios que escribí hace un año: destaca la fuerte presencia institucional, ejemplificada por las casetas de la UNED de Alzira, la Universidad de Valencia, la Institució de Alfons el Magnànim, el Ajuntament de València, la Conselleria d'Educació, a través de la librería "Llig", etc., que le resta frescura y le añade cierto matiz de dirigismo ideológico al paseo de Antonio Machado del Jardí Botànic. Por otro lado, se sigue echando en falta la presencia de algunas librerías históricas de la ciudad de Valencia, a pesar del esfuerzo que realizan algunas de reconocido prestigio, como "Primado", "Railowsky" o "Cresol". Las franquicias, en cambio, mantienen su posición y tratan de consolidadarse mediante la organización de actividades paralelas, que consisten en sumar exposiciones y jornadas de animación a la lectura a las tradicionales presentaciones de libros, firmas de escritores y charlas-coloquio.
Este panorama heterogéneo en la distribución de casetas también ha influido en la selección de libros y, en consecuencia, en las estrategias de venta que los respaldan. Si el "best-seller" se erigía como líder indiscutible en la pasada edición, este año se caracteriza por los pequeños conatos de rebelión que buscan una alternativa que no esté reñida con la calidad. Una de las vías que mejor fortuna puede tener es la apuesta por la edición esmerada de títulos más o menos conocidos por el público lector que, en algunos casos, como el de El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, toman el formato de álbum ilustrado. También se observó una mayor presencia de la Literatura Infantil y Juvenil, aunque fuera parca en novedades y los títulos elegidos siguieran los caminos trillados por el mercado. No quisiera terminar este breve recorrido, un tanto general, de la "Fira", sin hacer referencia a la producción en valenciano, de las que destacaría varias antologías poéticas de autores recientes, algunas de carácter didáctico, que tal vez reseñe en futuras entradas, y el recital abanderado por Marc Granell, junto con otros poetas de la ciudad.

Para saber más:
El suplemento semanal "Posdata", de Levante EMV, fechado el 23 de abril, ofrece información detallada sobre las novedades editoriales de la 40 Fira del Llibre de València.